También se realizó un llamamiento a la comunidad
internacional para que ayude a "restablecer la convivencia pacífica en
Irak, Siria y todo el Medio Oriente".
"Nadie puede usar el nombre de Dios para cometer
violencia. Matar en el nombre de Dios es un gran sacrilegio", reiteraron
los obispos parafraseando el discurso del papa Francisco en Albania el
pasado 21 de septiembre.
La asamblea agradeció en su mensaje a todas las
organizaciones internacionales y a los países por su solidaridad e
invitó "a todas las personas de buena voluntad a ofrecer la necesaria
asistencia y ayuda a las víctimas inocentes de la barbarie que se está
perpetrando".
El mensaje que salió del Sínodo que se está
celebrando en estos días en el Vaticano también incluyó un pensamiento
por "todas las familias que sufren en todas las partes del mundo y son
víctimas de continua violencia".
Los obispos garantizaron también la constante
oración para que "el Señor convierta los corazones y dé paz y
estabilidad a todos aquellos que sin duramente puestos a prueba". EFE
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