Jorge Bergoglio, además, recordó "la gran
celebración" en la que beatificó a 124 mártires surcoreanos en Seúl
frente a centenares de miles de personas y que tuvo lugar un día después
de citarse con 6.000 jóvenes de 23 países del continente en la VI
Jornada de la Juventud Asiática.
Pero no solo aludió a estos dos actos, sino que
insistió en que hay otros muchos "momentos de la visita" que "siguen
vivos" en su memoria.
El papa Francisco culminó el pasado 18 de agosto
una histórica visita de cinco días a Corea del Sur, donde recibió una
calurosa y multitudinaria acogida y donde aprovechó para lanzar
repetidos mensajes en pro de la paz y la reunificación de las dos
Coreas.
En su primer viaje a Asia y su tercer periplo
internacional como obispo de Roma, Bergoglio mostró especial
sensibilidad con la tragedia del naufragio del ferri surcoreano Sewol
que causó la muerte de 304 pasajeros el pasado abril.
A los familiares de las víctimas las invitó a sus
misas y las atendió personalmente, e incluso bautizó al padre de uno de
los adolescentes fallecidos en una ceremonia totalmente improvisada.
El viaje a Corea del Sur, país donde viven 5,4
millones de católicos y que no recibía a un papa desde 1989, también
pasará a la historia por ser el primero en que el pontífice argentino
leyó discursos y homilías en inglés, gesto que el portavoz del Vaticano
describió como un intento de acercarse más a la gente.
Tras su visita a Corea del Sur, el papa Francisco ha viajado en 2014 a Albania, a Estrasburgo (Francia) y a Turquía.
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