Los restos de quien fuera el obispo auxiliar emérito de la Arquidiócesis de Santo Domingo fueron sepultados a las 3:45 de la tarde, en una breve y solemne ceremonia, donde se resaltó la vida del prelado
.
Previó a la sepultura, los restos del religioso fueron llevados a la Catedral Primada de América, donde se ofició una misa de cuerpo presente, al mediodía fueron trasladados a la Casa San Pablo y a la iglesia San Judas Tadeo, donde fue ordenado párroco en 1969.
Expresiones de dolor y tristeza por la muerte del monseñor a los 79 años, inundaron los rostros de aquellos que compartieron con él desde que llegó al país en 1965.
Labor abnegada, fiel e incondicional
El Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo, monseñor Francisco Ozoria, calificó a monseñor Amancio Escapa como un servidor incondicional y fiel, y de quien se debe aprender de su testimonio como religioso, de su afán de pastor y de su acompañamiento y formación a los laicos.
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IGLESIA SAN JUDAS TADEO FUE SU HOGAR
Al llegar los restos de monseñor a Casa San Pablo, el sacerdote Domingo Legua dijo que Escapa sigue vivo, porque pasó de una forma de vivir a otra.
Dijo que trabajar por los demás fue lo que hizo Escapa durante toda su vida.
En la iglesia San Judas Tadeo, que acogió a Escapa desde su llegada al país, los feligreses recibieron sus restos con aplausos y lágrimas.
El padre Ariadis Pascual manifestó que esa comunidad fue su hogar amado.
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