DOMINGO XII TIEMPO ORDINARIO.

 

Comentario a la Liturgia de la Palabra:

Hoy al igual que Job desesperado, le pido a Dios razón de los sufrimientos que estoy pasando, en lugar de recibir una respuesta a mi pregunta, soy llevado a contemplar el universo y requerido a dar explicación de su inabarcable maravilla. El mar impetuoso me invita a contemplarlo con ternura en su nacer y en la escrupulosa obediencia a sus leyes. Intuyo que en el universo entero hay huella del amor de alguien y de su sabiduría infinita. También me encuentro en la barca (la Iglesia) y los vientos me son contrario, soy como muchos cristianos cobardes y quejumbrosos, que no hablan más que de crisis de fe y de tragedias religiosas y morales. Si Jesús va en mi Barça ¿por qué no lo despierto con mi fe robusta y con mi optimismo esperanzado? Al celebrar la Eucaristía, recuerdo que Cristo ha compartido el riego de mi existencia humana, y al mismo tiempo potencio mi esperanza en su fuerza y su salvación. Vivo en comunión verdadera porque se que Dios está conmigo y me garantiza seguridad en medio de mi tormenta.

 

Feliz Domingo, su hermano en Cristo:

José Luis Ogando Martínez.

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