SÁBADO II DEL TIEMPO DE CUARESMA




                 ORACIÓN


Señor, que Dios hay como tú. que me perdonas mis pecados y me absuelves de mis culpas, inclusive entregaste a tu propio Hijo para rescartarme, que me preparas un banquete cada vez que me arrepiento; ayúdame a no ser resentido con mis hermanos, sino misericordioso y compasivo como tú lo eres conmigo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

[2:10 a. SÁBADO II DEL TIEMPO DE CUARESMA.- 


Color morado


MISA (D): 

Propio; Oración de los Fieles Propio; Oración por la salud del Papa Francisco; Prefacio V de Cuaresma; Plegaria Eucarística de la reconciliación II; oración ad libinum sobre el pueblo.


LITURGIA DE LAS HORAS: 

 Invitatorio: Salmo 94; el Oficio de Lectura se hace del Sábado II de Cuaresma; la Salmodia con sus antífonas del Sábado II de las Semanas del Salterio para Cuaresma y el resto del Sábado II de Cuaresma.


LECTURAS DE MISA: 

Mi 7,14-15.18-20; 

Sal 102, 1-2.3-4.9-10.11-12; 

Lc 15,1-3.11-32

OFICIO DE LECTURAS: 

Año 1:

Dt 32, 48-52; 34, 1-12: La muerte de Moisés.

Patrística:

Del tratado de san Ambrosio, obispo, sobre la huida del mundo: Unirse a Dios, único bien verdadero. 

(Huida del mundo 6, 36; 7, 44; 8, 45; 9, 52).


COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA:

Hoy se proclama la parábola del hijo pródigo que, como afirma el Catecismo de la Iglesia católica describe «el proceso de la conversión y de la penitencia: la fascinación de una libertad ilusoria, el abandono de la casa paterna; la miseria extrema en que el hijo se encuentra tras haber dilapidado su fortuna; la humillación profunda de verse obligado a apacentar cerdos, y peor aún, la de desear alimentarse de las algarrobas que comían los cerdos; la reflexión sobre los bienes perdidos; el arrepentimiento y la decisión de declararse culpable ante su padre, el camino del retorno; la acogida generosa del padre; la alegría del padre: todos estos son rasgos propios del proceso de conversión. El mejor vestido, el anillo y el banquete de fiesta son símbolos de esta vida nueva, pura, digna, llena de alegría que es la vida 

del hombre que vuelve a Dios y al seno de 

su familia, que es la Iglesia. Sólo el corazón de Cristo, que conoce las profundidades 

del amor de su Padre, pudo revelarnos el abismo de su misericordia de una manera tan llena de simplicidad y de belleza» (núm.1439).


PRIMERAS VÍSPERAS Y MISA VESPERTINA DEL DOMINGO III DE CUARESMA.


BRÍGIDAS: Santa Catalina de Suecia (fiesta) – blanco.


ORDEN DE SAN JUAN DE JERUSALÉN: Beato Clemente Augusto von Galen, obispo (conmemoración)

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