ORACIÓN
Señor, Dios Padre todopoderoso, quiero refugiarme en ti, nacer de nuevo, abrirte mi corazón, Señor, tú hiciste todo cuanto existe, fortalece mi voluntad, para actuar como un cristiano. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén.
LUNES II DEL TIEMPO DE PASCUA.- San Martín I, Papa y Mártir, Memoria Libre y San Hermenegildo, mártir, Memoria Libre.
Color blanco ⚪
MISA (E):
Propio; Oración de los Fieles Propio; Prefacio Pascual V; Plegaria Eucarística III; a las palabras de despedida "Podéis ir en paz" y su a respuesta se añade "Aleluya, aleluya."
LITURGIA DE LAS HORAS:
Invitatorio: Salmo 94; El Himno propio del Lunes de Pascua; los Salmos con sus antífonas se toman del Lunes II del Salterio y el resto del del Lunes II del Tiempo de Pascua.
LECTURAS DE LA MISA:
Hch 4, 23-31;
Sal 2, 1.1-3.4-6.7-9;
Aleluya Col 3, 1;
Jn 3, 1-8.
OFICIO DE LECTURAS:
AÑO 2:
Hechos de los apóstoles. 4, 32—5, 16 LA PRIMERA COMUNIDAD CRISTIANA. ANANÍAS Y SAFIRA
PATRÍSTICA:
De una homilía pascual de un autor antiguo: La Pascua espiritual.
COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA:
Durante toda la semana, en el evangelio, se lee la conversación de Jesús con Nicodemo acontecida de noche. Es una didaskalía sobre el bautismo: «Nadie puede ver el reino de Dios si no nace de nuevo». Ciertamente, nadie puede entrar de nuevo en el seno materno para volver a nacer, pero que uno puede entrar en las entrañas de la madre Iglesia para nacer de nuevo por el agua y el Espíritu (en el baño bautismal y por la crismación) es una posibilidad abierta. En la lectura de los Hechos, la comunidad escucha lo que cuentan Pedro y Juan, quienes puestos en libertad van al encuentro de los hermanos, «en el lugar donde estaban reunidos» en asamblea. Todos oran y toman conciencia que la persecución que sufren está en continuidad con la que padeció el Señor. Oran explanando el salmo segundo, refiriéndolo a su Señor. La comunidad cristiana empieza a releer la Escritura, especialmente los salmos, desde el acontecimiento pascual. Desde entonces existe una lectura cristológica del salterio en uso en la comunidad del Nuevo Testamento y de todos los tiempos. En Cristo los salmos encuentran el sensus plenior. La oración comunitaria, realmente litúrgica, culmina con la efusión del Espíritu en medio de ellos: así reciben la valentía (parresía) de predicar la Palabra de Dios

Comentarios
Publicar un comentario