ORACIÓN
Señor, tú que te has quedado como alimento en un padacito de pan y en un poco de vino que después de las palabras consagratoria se convierten en tu cuerpo y sangre, te pido que sean el viático que me guíen en esta vida y luego me lleven al cielo. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.
MIÉRCOLES III DEL TIEMPO DE PASCUA.-
Color blanco ⚪
MISA (E):
Propio; Oración de los Fieles Propio; Prefacio de Pascual III; Plegaria Eucarística III; a las palabras de despedida "Podéis ir en paz" y su a respuesta se añade "Aleluya, aleluya."
LITURGIA DE LAS HORAS:
Invitatorio: Salmo 94; El Himno propio del Miércoles de Pascua; los Salmos con sus antífonas se toman del Miércoles III del Salterio y el resto del del Miércoles III del Tiempo de Pascua.
LECTURAS DE LA MISA:
Hch 8, 1b-8;
Sal 65, 1-3a. 4-7a;
Aleluya Cf. Jn 6, 40;
Jn 6, 35-40.
OFICIO DE LECTURAS:
AÑO 2:
Hechos de los apóstoles 9, 23-43
SAULO EN JERUSALÉN. MILAGROS DE PEDRO
PATRÍSTICA:
De la Apología primera de san Justino, mártir, en favor de los cristianos
(Cap. 61: PG 6, 419-422)
EL BAÑO DE REGENERACIÓN
COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA:
Se desata la primera persecución contra la Iglesia. Una «persecución» que el texto de los Hechos califica de «violenta». La Iglesia se dispersa «por Judea y Samaria». Sin embargo, los que huyen no dejan de ser misioneros que van «de un lugar a otro anunciando la Buena Nueva» de la Palabra. Felipe, uno de los Siete, predica la palabra en Samaría. La alegría del Espíritu Santo llena la ciudad donde el evangelio es predicado. Así el Evangelio empieza a divulgarse «por toda la tierra», como dijo el Señor. El salmo 65, con su respuesta «Aclamad al Señor, tierra entera», se hace realidad en el anuncio del Evangelio donde a la tierra debe alabar al Señor. La voluntad del Padre, en el evangelio que se proclama, es: que no se pierda nadie, darles la vida eterna (él mismo es la vida eterna) y resucitarles en el último día (un día que no tiene un día después). Esa es la voluntad del Padre que el Hijo ha venido a cumplir. La prenda es el pan de la vida, que es él mismo: «Yo soy el pan de la vida». En el lenguaje del cuarto evangelio «ver» y «creer» son lo mismo. <<<Perderse» en el lenguaje del cuarto evangelio es <<quedarse sin Dios»; en realidad y casi literalmente, es «perder a Dios».
CALENDARIOS PROPIOS:
Cartujos: San Hugo de Grenoble, obispo (F).
Jesuitas: Bienaventurada Virgen María, Madre de la Compañía de Jesús (F).
Cataluña: San Adalberto, obispo y mártir (ML).
Tarragona: San Fidel de Sigmaringa, presbítero y mártir (ML).
O. Cist. y OCSO: Beata María Gabriela Sagheddu, monja cisterciense (ML).
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