MIÉRCOLES SANTO.- Aspecto Sacerdotal del Siervo de Yahvé.




Color morado 🟣 


MISA (B): 

Propio; Oración de los Fieles Propio; Prefacio II de la Pasión del Señor; Plegaria Eucarística III; oración sobre el pueblo. 


LITURGIA DE LAS HORAS: 

Invitatorio: Salmo 94; la Salmodia se toman del miércoles II de las Semanas del Salterio y el resto del Miércoles Santo; oración sobre el pueblo. 


LECTURAS DE MISA: 

Is 50,4-9;

Sal 68,8-10.21-22.31 y 33-34 (R/: 14c y b);

Versículo (opción 2);

Mt 26,14-25. 

OFICIO DE LECTURAS: 

Año 2: 

Jeremías 11, 18—12, 13

Desahogo del alma del profeta en la tribulación

Patrística:

De los tratados de san Agustín, obispo, sobre el evangelio de san Juan: La plenitud del amor.


COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA:

Hoy se nos introduce en un clima de profunda reflexión dentro de la Semana Santa. La liturgia de este día nos coloca frente al misterio del amor fiel de Dios y la fragilidad del corazón humano, especialmente a través de la figura de la traición. El Evangelio nos presenta el momento en que Judas Iscariote decide entregar a Jesucristo por treinta monedas de plata. Este hecho no es solo un acontecimiento histórico, sino un espejo espiritual: nos invita a preguntarnos cuántas veces también nosotros “negociamos” nuestros valores, nuestra fe o nuestra fidelidad por intereses personales, comodidad o miedo.



NOTA: 

Hoy presenta a Jesucristo como el siervo de Yahvé su aspecto sacerdotal. Cristo es sacerdote se sienta a presidir el culto como Sumo Pontífice . Aquí Jesucristo está mediando para que Judas no lo entregue, dice: "En verdad os digo que uno de vosotros me va a entregar." Con estas palabras está despertando a Judas, está salvando a Judas de ser el traidor. Jesús sabía que Dios iba a proveer uno que lo enttegara. Ahí está amando hasta el extremo tratando de salvarlo antes de caer en ese delito. Ahí está Jesús intercediendo para salvarnos del pecado a los que hemos caído y de lo que no hemos caído. Sigue dando señas para que caiga en la cuenta y dice: "El que ha metido conmigo la mano en la fuente, ese me va a entregar." Jesús lo tiene claro, no hay vuelta atrás. Por eso afirma: "El Hijo del hombre se va como está escrito de él." Pero añade: "Ay de aquel por quién el Hijo del hombre va a ser entregado. Más le valdría no haber nacido." Es un "ay" de dolor. Judas pregunta: "¿Soy yo acaso, Maestro?" Está adormecido por el influjo de las tinieblas. Pero así es como se destruye a Azazel, el demonio de la soberbia, como un cordero.


RITUAL DE INICIACIÓN CRISTIANA DE ADULTOS: 

En esta semana hasta hoy se hacen las oraciones a elección de de Celebraciones de la Palabra de Dios para hacer las alianza de catequesis de carácter ético eligiendo las oraciones de exorcismos y unciones (98-132).

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