IGLESIA DOMINICANA ELEVA "GRITO DE ALERTA" POR RECURSOS NATURALES Y CONMEMORA LEGADO HISTÓRICO


​SANTO DOMINGO (11 de mayo de 2026).— La Iglesia Católica dominicana ha tomado el protagonismo en la agenda nacional esta semana, no solo a través del recuerdo histórico, sino mediante una denuncia directa sobre la gestión de los recursos naturales en las zonas montañosas del país.  

​1. Ofensiva Pastoral por la Ecología:

La Comisión Nacional de Pastoral de Ecología y Medio Ambiente de la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) emitió un comunicado oficial manifestando su "profunda preocupación" por los efectos de la minería en las cordilleras Central y Septentrional. Los obispos advierten que la intervención en estas áreas está afectando fuentes vitales de agua y ecosistemas que sostienen a las poblaciones campesinas, alineándose con el llamado global del Papa León XIV hacia una "conversión ecológica urgente".  

​2. Religión y Política: Memoria de Peña Gómez:

Este pasado fin de semana, la Iglesia de Las Mercedes en la Ciudad Colonial fue el epicentro de un acto de gran peso simbólico. Al cumplirse 28 años de la muerte del líder José Francisco Peña Gómez, se celebró una misa que reunió a las principales figuras del PRD y otros sectores políticos. Durante la homilía, se resaltó la ética del deber y la justicia social, valores que la Iglesia ha estado impulsando en su reciente "Carta Pastoral 2026" como ejes para combatir la corrupción.  

​3. Hito Institucional en Barahona:

En el plano administrativo-religioso, la Diócesis de Barahona celebra este mes su 50 aniversario de creación. Este evento ha servido para que el Episcopado evalúe el impacto de la Iglesia en el desarrollo de la región Sur, señalando que la fe debe seguir siendo un motor de cambio frente a la precariedad de servicios públicos en la zona.  

​Análisis para la Defensa:

Para los lectores de voces de la comunidad, es fundamental notar cómo la Iglesia dominicana está redefiniendo su papel como "guardián de la soberanía natural". El respaldo de los obispos a las comunidades rurales frente a proyectos de explotación minera se perfila como un foco de tensión social que el Estado deberá manejar con cautela en los próximos meses.

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