Liderazgo evangélico y autoridades claman por la paz y sabiduría nacional en el X Desayuno Nacional de Oración
SANTO DOMINGO.– Con un enérgico llamado a la unidad familiar, el fortalecimiento de los valores espirituales y el cese de los hechos de violencia que han conmocionado al país, la comunidad evangélica dominicana celebró la décima edición del "Desayuno Nacional de Oración", un evento de alto perfil metropolitano que reunió a los principales liderazgos eclesiásticos, políticos, civiles y militares de la República Dominicana.
El solemne encuentro, desarrollado en el Hotel El Embajador del Distrito Nacional, se constituyó en un altar de intercesión en momentos en que la sociedad demanda respuestas firmes ante la criminalidad y los conflictos sociales. Durante las plenarias, se elevaron plegarias especiales orientadas a pedir discernimiento y estabilidad para los gobernantes en la conducción de los asuntos públicos.
Clamor por los gobernantes y la paz social
Los portavoces del liderato evangélico nacional enfatizaron la necesidad urgente de retornar a los fundamentos bíblicos como la única vía efectiva para contrarrestar la descomposición social.
«Oramos fervientemente para que este tiempo de mandato presidencial sea guiado por la sabiduría divina, la estabilidad, el discernimiento y el fiel cumplimiento de los propósitos en favor del bienestar colectivo de todos los dominicanos», expresaron los ministros durante las oraciones principales.
El evento contó con una mesa de honor de alta relevancia, integrada por representantes del Poder Ejecutivo, legisladores, altos mandos de los cuerpos armados, miembros del cuerpo diplomático acreditado en el país y destacados pastores de las principales organizaciones y concilios evangélicos nacionales.
Un espacio consolidado de fe institucional
A lo largo de sus diez versiones, el Desayuno Nacional de Oración se ha consolidado en la capital como uno de los actos institucionales más significativos del pueblo cristiano. El objetivo central de este año giró en torno a propiciar un espacio de concertación espiritual donde las diferencias partidarias y sectoriales queden rezagadas frente al interés superior de la nación dominicana.
Los asistentes valoraron de manera unánime el impacto de esta jornada, señalando que las oraciones de intercesión colectiva representan un soporte moral indispensable para afrontar con templanza los desafíos económicos, de seguridad y de orden público que impactan directamente a las familias de las zonas vulnerables del Gran Santo Domingo y el resto del territorio nacional.
17 de mayo de 2026.

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