BARCELONA / ROMA.– El Papa León XIV encabezó este miércoles una multitudinaria y emotiva jornada espiritual en Barcelona, España, donde ofició una misa solemne en la emblemática Basílica de la Sagrada Familia e inauguró oficialmente la monumental Torre de Jesucristo, en un histórico recorrido que congregó a decenas de miles de fieles y altas autoridades del Estado en el centenario de la muerte del arquitecto Antoni Gaudí.
La jornada del Sumo Pontífice comenzó temprano con una conmovedora e inédita visita al Centro Penitenciario "Brians 1", donde compartió un mensaje de redención y esperanza con los privados de libertad, rompiendo el protocolo tradicional de las visitas de Estado.
Posteriormente, el obispo de Roma se trasladó a la histórica Abadía de Montserrat para presidir el rezo del Santo Rosario, un momento de profunda devoción mariana en el que almorzó con la comunidad benedictina y abogó por la paz global y la reconciliación entre los pueblos.
El punto culminante del día se vivió en la Sagrada Familia, donde el Santo Padre bajó a la cripta del templo para encender una vela y orar ante la tumba de Gaudí, antes de bendecir la nueva estructura que corona la basílica ante una feligresía desbordada por la emoción.
Tras este intenso recorrido por el territorio catalán, la comitiva papal se prepara para abordar el vuelo que lo trasladará mañana jueves hacia el archipiélago de las Islas Canarias, donde continuará con su agenda apostólica enfocada en la acogida a los migrantes.
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