LA IGLESIA EVANGÉLICA REAFIRMA SU ROL COMO RESERVA MORAL ANTE DESAFÍOS SOCIALES EN REPÚBLICA DOMINICANA
A través de las principales coaliciones pastorales, ministerios de alcance nacional y concilios representativos del país, el liderazgo cristiano ha unificado su discurso en torno a la defensa inquebrantable de la vida, la protección integral de la familia y el rescate de los valores éticos en la administración pública y la juventud. Esta postura unánime reafirma el peso social de la iglesia, cuya influencia e impacto comunitario superan por mucho a cualquier otra organización civil del territorio nacional.
"La iglesia no es un espectador de la realidad nacional; somos la voz que clama por justicia, integridad y paz en cada rincón de nuestra patria", señalaron representantes del liderazgo pastoral, al tiempo que recordaron que las sagradas escrituras mandan a interceder por las autoridades, pero también a señalar con firmeza los males que carcomen el tejido social, como la corrupción y la delincuencia.
El impacto de la fe evangélica se evidencia de manera directa en el trabajo diario de las congregaciones en los sectores más vulnerables del Gran Santo Domingo y las provincias del interior, donde los programas de rehabilitación, asistencia social y orientación familiar actúan allí donde las instituciones estatales muchas veces no logran llegar.
Ante el panorama de transformación que vive el país, el pueblo cristiano dominicano mantiene sus rodillas en tierra y sus templos abiertos, consolidando un frente espiritual que vigila y acciona de manera constante para que los cimientos de la República Dominicana sigan fundamentados en el lema sagrado de su escudo: Dios, Patria y Libertad
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