SANTA MARÍA GORETTI, VIRGEN Y MÁRTIR

 6 DE JULIO 





                    ORACIÓN 


Dios nuestro, que eres la fuente de la inocencia y amas la castidad, has dado a tu servidora santa María Goretti la gracia del martirio en plena adolescencia; concédenos, por su intercesión, que así como ella recibió la corona en el combate por su virginidad, seamos constantes para cumplir tus mandamientos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

[12:12 a.m., 6/7/2026] Jose Luis Ogando: LUNES XIV DEL TIEMPO ORDINARIO.- Santa María Goretti, Virgen y Mártir.


Color verde 🟢


MISA (E): 

De la Feria, de la Memoria Votiva o por Diversas Necesidades; Oración de los Fieles XXI; Prefacio Común VII; Plegaria Eucarística II.


LITURGIA DE LAS HORAS: 

Invitatorio: Salmo 94; el Oficio de Lectura se hace del Lunes XIV del Tiempo Ordinario; todo se hace del Lunes II de la semana del Salterio.


LECTURAS DE LA MISA: 

Os 2, 16. 17b-18. 21-22;

Sal 144, 2-9;

Aleluya Cf. 2 Tim 1, 10;

Mt 9, 18-26

OFICIO DE LECTURA: 

Año 2: 

Proverbios 3, 1-20

CÓMO ENCONTRAR LA SABIDURÍA

PATRÍSTICA:

De la carta de san Clemente primero, papa, a los Corintios.

(Cap. 46, 2—47, 4; 48, 1-6: Funk 1, 119-123)

BUSQUE CADA UNO NO SÓLO SU PROPIO INTERÉS, SINO TAMBIÉN EL DE LA COMUNIDAD


COMENTARIO A LAS LECTURAS DE LA MISA:

Los relatos de la hemorroísa y de la resurrección de la joven se transmitieron juntos. Es admirable el itinerario de fe de la mujer y del padre de la niña. También cabe destacar la disponibilidad del Señor de ir donde le necesitan. El Señor no se deja ganar en generosidad. Aquel personaje muestra una fe atrevida que pide lo imposible: ¡que Jesús dé la vida a su hija ya muerta! Y la mujer (impura a causa de la enfermedad), a pesar de que no se atreve a hablar con Jesús, ve cómo su oración deviene un gesto humilde y confiado: tocar «el borde del manto» del Señor. Ya en la casa del creyente anónimo, Jesús se muestra como quien da la vida: por eso expulsa a los que aturden con alaridos de muerte. Cuando la vida entra, no hay lugar para los llantos. Jesús delicadamente dice: «la niña está dormida», la coge de la mano y la levanta. Así la devuelve a la vida. Jesús es quien por su resurrección despierta a la humanidad del sueño de la muerte: la muerte de una vida sin sentido y sin amor, pero también de la muerte temporal. Él es la vida eterna. Del mismo cuerpo de Jesús fluye una vida nueva que se comunica por contacto a la mujer enferma.


CALENDARIOS PROPIOS:


Cartujos: Santa Rosalina, religiosa (F).


Misioneras Cruzadas de la Iglesia: Santa Nazaria Ignacia March, religiosa 

(F). Madrid: (ML)

Comentarios