En un gesto que une la diplomacia internacional con el fervor espiritual del pueblo dominicano, el presidente de la República, Luis Abinader, y la primera dama, Raquel Arbaje, protagonizaron un emotivo momento de recogimiento desde los históricos jardines de la Ciudad del Vaticano.
Durante su estancia en la Santa Sede, la primera dama resaltó a través de sus redes sociales el profundo significado de este viaje, destacando las plegarias elevadas por la salud y la pronta recuperación del papa León XIV.
Este acto de fe se materializó de manera muy cercana cuando el propio mandatario guio a los presentes en el rezo de un Padre Nuestro, pidiendo al Creador por el bienestar del máximo representante de la Iglesia católica.
Uno de los matices más simbólicos y emotivos de la jornada fue la presencia de una imagen de la Virgen de la Altagracia, madre espiritual del pueblo dominicano, acompañando la oración institucional en territorio europeo.
En este escenario de paz, el jefe de Estado y la primera dama no solo abogaron por la salud del pontífice, sino que extendieron sus peticiones hacia la unidad, la paz de las familias dominicanas tanto en el territorio nacional como en el exterior, y la sabiduría necesaria para el ejercicio de la gobernanza.
Con esta visita, la pareja presidencial reafirma los sólidos lazos de cooperación y hermandad entre la República Dominicana y el Vaticano, proyectando un mensaje de solidaridad humana y devoción católica que resonó con fuerza tanto en la Santa Sede como en la comunidad digital dominicana
17 de octubre 2026












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